Consejos para tener conservada la piscina en invierno 

Llegan las bajas temperaturas y con ellas nuestro quebradero de cabeza para mantener la piscina. Durante el verano es cuando más cuidamos de ellas y las trabajamos día tras día para que estén en su perfecto estado. Pero eso sí, tienes que saber que estos mismos cuidados los tienes que multiplicar durante el invierno para que cuando llegue el siguiente verano, no tengas problemas mayores en ponerla de nuevo en funcionamiento.  

Te aconsejamos que antes de que lleguen esas temperaturas tan temidas te hagas un poco experto en como conservar tu piscina en invierno. Hoy vamos a ayudarte para que puedas ponerte cuando antes manos a la obra y no esperes más tiempo que te pueda perjudicar en sus cuidados. 

Lo primordial para tu piscina 

Con los nuevos métodos que van a apareciendo, así como los productos especializados que van surgiendo en el mercado nos permiten mantener la piscina durante todo el año y evitar su vaciado y llenado para su conservación. La nueva forma que está de moda en las comunidades y piscinas privadas es el método de la hibernación, puesto que llega a ser más económico que el anterior y colabora con el medio ambiente. 

  1. Limpieza profunda tanto al fondo como a todas las paredes de la piscina. Esto es clave para que la suciedad desaparezca y se mantenga limpia. Asegúrate de no dejar ningún resto, así como de limpiar los de la superficie con buena dedicación. No obstante, esta limpieza la debes mantener mensualmente, puesto que limpiar los elementos de la piscina es vital para que no aparezca suciedad ni malas bacterias. 
  2. Es el momento de ver si tu filtro de la piscina funciona correctamente. Tienes que comprobar que está en buenas condiciones para no tener futuros problemas. Para ello, debes utilizar los desinfectantes aconsejables para este tipo de filtros, de lo contrario podrías dañarlo y/o romperlo. 
  3. Es importante que lleves al día los controles del PH del agua. En estas temperaturas tiene que estar el nivel entre 7,2 y 7,6. 
  4. Utiliza semanalmente un tratamiento con cloro, esto hace que se eliminen los microorganismos que aparecen en el agua. Eso sí, debe ser inferior al que utilizamos en verano puesto que su uso no es el mismo. 
  5. Si vives en ciudades donde hace mucho frío y nieva además de tener fuertes heladas, te recomendamos que pongas en esos días varios flotadores para que no se congele el agua. 
  6. Piensa en cubrir la piscina. Esta inversión es buena y duradera para mantener nuestra piscina sana. De esta manera, no se colarán elementos no deseados ni filtrará la luz que hace que puedan aparecer algas o insectos. 

Ahora ya puedes ponerte manos a la obra y cuidar ese bien tan preciado para todos nosotros en verano. Utiliza un calendario para saber qué días son los que tienes que dedicarle un rato de tu tiempo, seguro que a la larga agradecerás estos cuidados que vas a empezar a realizar.  

By | 2020-11-13T14:32:49+00:00 noviembre 13th, 2020|Consejos|